27 de agosto de 2010

Rojo


el acero al rojo en la piel
el arrebato de conservación
el rojo en crecimiento
recorriéndolo todo
llenando todas las células y los nervios
y la cabeza inmersa en el tormento
la voz el pecho el grito
todos los huesos
lastimándose hasta el pelo y las uñas
hasta lo que no se soporta

y luego
delicadamente
pacífico el rojo tiñéndonos por completo
ser ese dolor también
saber que ya es parte nuestra
que así somos
y dejar de dolernos

18 de agosto de 2010

Marcas


uno perdona la herida pero no la cicatriz
y uno perdona también la mentira
pero no el por qué
uno perdona el abandono
pero no el vacío
y uno perdona las lágrimas
pero no el llanto
el eterno llanto
el ahogo y el callejón
uno puede perdonar incluso la duda
el odio con que alguien intenta destruirnos
uno perdona casi todo
pero lo que no
pero lo que nunca
es que haya podido la saña
haya podido
desde ese lugar oculto
dejar estas agudas marcas

4 de agosto de 2010

Sólo vida


a mi papá por la vida que dejó en mí

tu cuento de noche y mi otro más y tu otro cuento
las risas los domingos con fideos y tú música
Alberto Cortés y Aldo Monje
Kiss y Pink Floyd
Nino Bravo y tu forma de bailar de los 60
los pasos del Club del Clan
tu Racing y tu Chicago
tus chistes ácidos y tu forma de andar
aquellas charlas largas y tus historias
las anécdotas de tus días de correveidile
tus calles en el rebusque de traer pan
tus cien cuadras diarias y la risa
el Renault 12 rojo llevándome al mar
el Peugeot borravino en la puerta del secundario
el Falcon que fumaba más que el abuelo
el sabor de tu franfruten
el día en el que me echaste al noviecito
la vez en que me descubriste los cigarrillos
el sillón en donde te esperaba hasta dormirme
tus besos en la frente
las cinco monedas de Danny Kaye
la foto con esmoquin y la copa en la mano
las cucharadas de dulce de leche en madrugada
las binchitas de cuero que me hiciste
tus mi piba esto, mi piba aquello
la lágrima de abuelo que estrenaste por mí
las largas sobremesas hablando pavadas
la pulserita de mis quince años
los sábados de cuatro películas
el tiburón que pescaste por error
el frío de muelle y mediomundo
los reyes magos en la costa
tus ojitos pícaros hablándome en silencio
nuestras sonrisas gemelas
tu presencia mi refugio de niña
y tantas cosas sencillas y tantas cosas
sólo lo bueno me guardo
sólo la vida
la risa de tu cara tan linda
tu nariz mirándome al espejo
tu pelada haciendo luces con el sol