28 de mayo de 2010

Rezo


que alguna vez la luz que entra en su ventana
quiera besarme mientras el día se acerca
y la sombra juegue un cara o cruz
con la moneda de la fe
y que gane
que sea yo la cruz y la cara
que gane yo

que alguna vez me espere sin aviso
que yo lo encuentre sin buscarlo
que de a poco se me va secando el mar
y no quiero que se mueran las sirenas
y que caigan
que caigan en las fauces del desvío
que caiga yo

que alguna vez no tenga que pedir
que alguna vez me pida
que de a poco se cierran los accesos
y no quiero que se me apague la luz
y que termine
que termine la noche en su ventana
que termine yo

26 de mayo de 2010

Destreza


ni diez sesiones con la psicóloga
ni usar los parches pegados al pecho
ni tomar una píldora cada ocho horas
ni atarme en el árbol de un bosque solitario
ni practicar aikido, buceo y ajedrez
ni hacer el curso de feng shui
ni asistir a las charlas sobre Osho
ni hacer el taller de protocolo y etiqueta
ni ir al gimnasio día de por medio
ni cambiarme el apellido y el color de pelo
ni siquiera permanecer en mi escondite
impidieron que el pequeño ruin egocéntrico
hijo de Marte y de Venus
me diera con su flecha justo en el centro
y me condenara para siempre

23 de mayo de 2010

Algo así


algo así como estar
estar viva en el medio de una multitud
y ser parte de ese todo
tener un sombrero puesto y pisar descalza
que el pasto mojado
se cuele por los dedos de pies
oler la tarde y la noche
tener incrustado el olor de la noche
soñar el sueño de soñar en tu pecho
bailar en medio de la muchedumbre
eternamente
apropiarse de los minutos
que todos los minutos sean eternos
que no se acaben
que perduren quietos en el tiempo
que no cambie el reloj de números
que siga la música y tus ojos
que siga
y luego correr
correr hacia la soledad
tener que correr para ahogarte
viajar en un colectivo que va hacia otro lugar
viajar parada rodeada de gente que no es nada
con los pies aprisionados en una botas
sin sombrero
sin perfume
algo sí como morir un poco
algo así como desaparecer

Memoria


qué recordamos en los recuerdos
qué cosas, qué nombres
qué instantes pasaran a revivirse
en la médula de las horas de espera

algunas veces los instantes del pasado
nacen en la nada de un naufrago
que aún espera encontrar la ruta del regreso
otras veces se mueren en los ojos de un viajero
que nunca mira hacia atrás

qué recuerdos alimentan los recuerdos
qué o quiénes construyen nuestra trama

a veces la lágrima acapara la totalidad de las luces
y es sombra ese revivir en la inmovilidad
otras veces es la risa el cáliz
que nos da de beber las noches del hoy

qué es la memoria
qué somos cuándo recordamos

la memoria ha de ser algo así como una imagen
como la imagen de nosotros sentados en la soledad
junto a una puerta cerrada
que no se sabe hacia dónde nos lleva si se abre
una imagen que se traga a todas las imágenes
nuestra propia imagen tatuada en una puerta

los recuerdos que recordamos
son el recuerdo de esos que fuimos
somos nosotros mismos
inventándonos la vida

22 de mayo de 2010

Grial Canyon


la vid en un grial cósmico y nosotros
los que morimos un poco cada día
nos paladeamos la espesura noctívaga
en los bestiales cursos de la luna
nos desbordamos en la arena
y la arena nos desborda
y sin fronteras somos noche en el desierto
y el desierto nos inunda de desiertos
de un verde de sueño que engulle
mientras la vid se vacía en el hueco
y somos el cosmos de nuestra soledad


Pintura: Luis Tedesco
Grial Canyon

18 de mayo de 2010

Maldición Gitana


es así
sólo el fuego entenderá el dolor perpetuo
sólo el fuego alimenta su llama
se consume en su delirio
y el agua
acaso contracara del ardor
entenderá el iceberg de la noche sola
noche cruda en la cruel espera de vos

una gitana me echó su mas rabiosa maldición
ojalá que te enamores dijo
y me condenó a ser este fuego que se extingue
tan de a poco
tan despacio
entre tu tiempo y el tiempo que nos damos
entre tu soledad y la compañía de mi castigo

ojalá que te enamores dijo la gitana
y me convirtió en este sol en llaga
en esta mujer que muere muy lentamente
que tan lentamente mata
la poca techumbre que tiene la vida
tu lluvia
que no me apaga