18 de agosto de 2010

Marcas


uno perdona la herida pero no la cicatriz
y uno perdona también la mentira
pero no el por qué
uno perdona el abandono
pero no el vacío
y uno perdona las lágrimas
pero no el llanto
el eterno llanto
el ahogo y el callejón
uno puede perdonar incluso la duda
el odio con que alguien intenta destruirnos
uno perdona casi todo
pero lo que no
pero lo que nunca
es que haya podido la saña
haya podido
desde ese lugar oculto
dejar estas agudas marcas

7 comentarios:

María Taltavull dijo...

¡¡¡Te felicito, Kari!!! Tienen tanta potencia las frases, cada palabra pesa lo que debe. Y trasmite lo que realmente muestra el sentimiento humano. Un beso enorme.

Naty's dijo...

Que lindas palabras...hoy me llegan bastante directo...un beso

Lisarda dijo...

Somos alma, somos buena voluntad, somos raciocinio...y también somos cuerpo.

LEDESKA dijo...

He visitado tu blog me ha gustado mucho... felicidades....


Ledeska

Eduardo Martín Gómez dijo...

Tienes tanta razón. Son esas recetas que uno lleva, que se aprenden sin aprender nunca. Somos simplisimos y complicadísimos...

Mis saludos a tí, Karina Sacerdote.

Eowyn dijo...

Hermoso... A seguir caminando a pesar de las cicatrices.

La Musa dijo...

Ni que haya palabras que a una escritora la dejen sin palabras...