
uno perdona la herida pero no la cicatriz
y uno perdona también la mentira
pero no el por qué
uno perdona el abandono
pero no el vacío
y uno perdona las lágrimas
pero no el llanto
el eterno llanto
el ahogo y el callejón
uno puede perdonar incluso la duda
el odio con que alguien intenta destruirnos
uno perdona casi todo
pero lo que no
pero lo que nunca
es que haya podido la saña
haya podido
desde ese lugar oculto
dejar estas agudas marcas
7 comentarios:
¡¡¡Te felicito, Kari!!! Tienen tanta potencia las frases, cada palabra pesa lo que debe. Y trasmite lo que realmente muestra el sentimiento humano. Un beso enorme.
Que lindas palabras...hoy me llegan bastante directo...un beso
Somos alma, somos buena voluntad, somos raciocinio...y también somos cuerpo.
He visitado tu blog me ha gustado mucho... felicidades....
Ledeska
Tienes tanta razón. Son esas recetas que uno lleva, que se aprenden sin aprender nunca. Somos simplisimos y complicadísimos...
Mis saludos a tí, Karina Sacerdote.
Hermoso... A seguir caminando a pesar de las cicatrices.
Ni que haya palabras que a una escritora la dejen sin palabras...
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