20 de julio de 2010

Impugnación


me niego le dije
me niego inaudita
a descreer de mí le dije
a dejarme caer ruina
a bajar la mirada desafío
me niego le dije
me opongo
a marchitarme
a resignarme a la decadencia
me sublevo al deterioro de la palabra
y de los ojos incendio
y de la lengua escalpelo
y de los labios besos
me opongo le dije al ángel
al ángel oscuro que me asedia
se lo dije sin grito sin mácula sin saña
se lo dije sublime y férrea y valiente
y tal fue mi certeza
y fue tal la mentira de su gloria
que manso bajó la mirada
y aún asediándome
y jurando no abandonarme nunca
cayó de rodillas
y me pidió perdón

2 comentarios:

mario capasso dijo...

y lo bien que hacés en negarte, piba, pero no se trata solamente de eso, me parece, porque tambien hacés muy bien la poesía, por ejemplo,

Sigfrido dijo...

me encanto tu poema. besos señorita.