18 de junio de 2010

Lluvia


llueve mientras intentamos
definir el sentido de este correr
de adentro correr hacia afuera
correr lejos para perdernos
mientras la lluvia nos moja
y las huellas se pierden en el agua
y no quedan los rastros del camino
del camino hacia el regreso
del regreso hacia nosotros
imploramos la lluvia
imploramos la noche lluviosa
el olvido de las cosas que nos marcan
imploramos anudados ya sin poder escapar
en un tiempo que no existe
en el sueño de una cama que se angosta
de un amanecer hendidos nuestros cuerpos
hendidos nosotros
en un sueño sin sueños
imploramos
pedimos a la lluvia que nos borre
que llene las calles con sus aguas
que todo inunde
que la inundación se haga torrente
que el torrente nos arrastre a las alcantarillas
que se lleve este momento
que se lleve este no poder sentir
que nos lleve
que nos mate de una vez por todas
que la muerte nos inunde
que sigamos vivos sin memoria
que la memoria se borre del nosotros
que la lluvia
que nosotros lloviéndonos
que nosotros lluvia
podamos salir a flote
olvidarnos
olvidar que una vez
nos llovió tanto amor

3 comentarios:

Naty's dijo...

Yo quiero tambien esa lluvia...muy lindo y gris

Laura dijo...

Bellísimo rastro de lluvia Karina, te felicito, mágico, profundo. Un abrazo.

Eduardo Martín Gómez dijo...

La lluvia es una elemento liberador para mí. No hay lluvía que no me invite a un largo paseo. ¿No Crees que carga cierta magia? No hay dudo que tiene un no sé qué nos abre un nuevo mundo...
Un gusto leer tus poemas.