3 de junio de 2010

Hay sólo una cosa


hay sólo una cosa
que no quiero de vos
porque de vos quiero todas las cosas
tus desbordes y tus misterios
quiero hasta la médula
todos los puntitos de tus pupilas
y los lóbulos de tus orejas
la forma en que callás y te desmentís
las múltiples maneras en que me decís te amo
quiero todo lo que sos
aún cuando no sos todo lo que sos
amo cada uno de tus silencios
y todas las palabras que te nacen
amo los minutos cuando estás
y también cuando no
amo el absoluto de vos
lo absolutos que somos juntos
pero lo que no quiero
esa cosa que nunca querré
es ver la sinuosidad de tu espalda
alejándose más y más
con todo lo que quiero

4 comentarios:

Claudia Cortalezzi ∗ dijo...

Muy bueno, Kari.

Te mando un beso.

galáctica dijo...

El amor que se conoce es doblemente amado, una costumbre tierna que duele muchísimo perder, como si la vida quedara a media luz.Muy bien expresado en este poema, donde el yo lírico se desnuda.Saludos poéticos Irene Marks

Leonardo Adrian Delgado dijo...

hermoso lo que escribistes.. :)

beso Kari..

Leo.

Nerina Thomas dijo...

Profundo, aunque parezca doloroso. Así se evoluciona.
Un abrazo