11 de febrero de 2009

Nocturno con lluvia


no lloran los serafines cuando llueve

esas tiaras frágiles no son

naufragios de sueños hechos agua

no lloran dioses ni galaxias

el tronar del cielo no es ofensa

no es penumbra el resplandor de los rayos


cuando llueve

es el alma de los hombres la que oficia

es el miedo de estar solos y no tener nada

son los adioses que la vida nos impuso

la lluvia es el recuerdo

memoria de aquello

que lloraron nuestras lágrimas


Karina Sacerdote