
digo
que las palabras dañan
y que prefiero el daño
al silencio de mí
porque como la libélula resisto
mis manos son alas entregadas
que se mojan en el papel
como la libélula resisto
y la esperanza mama un ocaso
que se nace en el camino
digo
porque decir me salva
que seré un capullo para morir
que voy a parir mi fruto
cercada de depredadores
y volveré a nacer
que seré otra
digo
que seré la misma
digo
digo que seré
como la libélula

4 comentarios:
mucho ritmo!, gran poema!, bellísimo...
Precioso!Preciosa!
Bello amiga, bello.
Saludos, Gus.
Que hermosooo!!!
Es como si te lo oyera decir...
Me encantó, libélula de la poesía!
El poema cae como gotitas de lluvia en un vidrio de ventana de la melancolía.
Besos.
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