
cómo conservar ese lado del candil
que abriga la hendidura de la noche
si del techo el frío me sospecha
si desde antes de nacer ya estaba sola
la calle tiene la hemorragia de los torturados
pasos que no dejan más huellas
que imperceptibles marcas en el granito
cómo saber si es la vida este ensueño
o si los sueños son incienso que perfuma
si ya estoy perdida en pasos invisibles
si me vivo desencontrando
la casa se alberga en los ojos míos
cuando la noche al fin me encuentra
vestida de gala y de orfandades
cómo ver más allá de la dualidad que soy
una mujer que ama con frenesí la vida
una mujer que teme a la noche indecible
una mujer sola que ya no duerme






